La ciudad y el término municipal están salpicados  de pastelerías y confiterías tradicionales, que elaboran lo mejor de la repostería ilicitana, donde destacan las milhojas, la tortada de Elche (con la almendra de la zona, imprescindible en las grandes ocasiones) y los brazos de gitano (bizcochos cubiertos de mermelada, crema o nata, enrollados y decorados con azúcar glas, chocolate, merengue o nata).