GRANADA MOLLAR DE ELCHE

La granada mollar de Elche es una variedad autóctona que destaca por su dulzor, su pepita blanda, las privilegiadas características de la zona de cultivo y sus propiedades saludables. Todo ello, da como resultado una de las mejores y más valoradas granadas del mundo.

Tiene una calidad diferenciada reconocida por la Unión Europea a través de la Denominación de Origen Protegida (DOP). La DOP de la Granada Mollar de Elche ampara a 40 municipios de las comarcas alicantinas del Baix Vinalopó, Vega Baja y Alacantí. Esta localización a orillas del Mediterráneo, le otorga un sabor, color y dulzor particular, observando su color rojo intenso y diferenciándola del resto por su falta de pepita

La provincia de Alicante concentra el 90% de la producción de granadas de Europa, con predominio del cultivo de esta variedad (alrededor de 3.000 hectáreas dedicadas a este cultivo con un volumen de producción de unas 50.000 toneladas por campaña).

Se cree que fueron los cartagineses los que introdujeron el granado en tierras mediterráneas a raíz de las guerras Púnicas. En un libro de Alejandro Ramos Folqués que describe cómo en las excavaciones del yacimiento arqueológico de La Alcudia (lugar en el que fue hallada la Dama de Elche), en el estrato íbero-púnico, se encontraron varias granadas carbonizadas así como restos de ramas y troncos de este árbol que sirvieron en principio para el entramado de los techos de las casas. Posteriormente, fueron los árabes los que introdujeron la granada en España.

A mediados del s. XIX, el olivar empezó a sustituirse en Elche por huertos de granados y las primeras referencias comerciales datan de 1864.

La granada es una de las llamadas ‘superfrutas’ por sus numerosas propiedades saludables: rica en polifenoles, destaca por su gran poder antioxidante, es una fruta baja en calorías y cuenta con propiedades astringentes y antiinflamatorias, que resulta ideal para las dietas depurativas y adelgazantes. Su poder antioxidante es tres veces superior al vino tinto o al té verde, protege a las células del daño causado por el estrés oxidativo y ralentiza el proceso de envejecimiento. Además, estudios recientes han demostrado que el consumo de granada ayuda a reducir los niveles de colesterol en el organismo humano y el zumo de granada puede retrasar la aparición de la enfermedad de Alzheimer.

La granada también contribuye a prevenir enfermedades del corazón, ataques cardíacos y ayuda a prevenir ciertos tipos de cáncer como el de mama y próstata.